
Nací el 26 de abril de 1989.
En mis casi veinte años hice de todo un poco.
Arranqué desde muy temprano como imagen de la caja de un tambor de juguete para chicos (y me atrevo a contarlo). También tuve mis primeros pasos en radios de mi ciudad de entonces, Rojas. Ya con 14 años laburé de corresponsal para un portal de vóley en la Liga Argentina, fui voz del estadio de Rojas Scholem y bastante más tarde me las ingenié como movilero en el bunker de Macri cuando ganó las elecciones porteñas, para una AM de Buenos Aires.
En 2005 y 2006, escribí, dirigí y produje dos películas actuadas por vecinos.
Desde 2007, estudio Publicidad y Relaciones Públicas.
Con las carreras tengo una relación de amor-odio. Tuve pocas alegrías, estoy muy acostumbrado a irme del hipódromo con la cabeza gacha, a mis caballos siempre les pasa algo, no se lo que es que un burro propio corra un clásico (ni siquiera un hándicap)… pero no me puedo desprender del turf. Vivo las carreras condicionales como si fueran el Pellegrini y me sigo divirtiendo.
De muy chico me disfrazaba de jockey con la chaquetilla de mi stud, relataba las carreras apilado arriba de cualquiera que se prestara de caballo, hablaba de turf cuando todos hablaban de fútbol o de los Power Rangers y hasta conozco más pedigrees de caballos que mi propio árbol genealógico.
Por eso, por esta pasión inexplicable, tenía ganas de armar este espacio, un espacio para todos, para los debutantes, para los perdedores, para los de categoría intermedia, para los ganadores de 1, de 2, de muchas, para los clásicos, para los campeones. En fin, para todos aquellos que sientan que en sus venas corre sangre pura de carrera.